FORMADOR O ILUSIONISTA.

FORMACION

Muchos trabajadores o desempleados se marcan como objetivo del nuevo año, formarse en aquellas materias y capacidades en las que necesitan adquirir nuevos conocimientos o reciclar los que ya tienen.

Ya ha pasado el primer mes de 2020. Tras este mes, es momento de ponerse muy en serio con los propósitos del nuevo año.

Ya se sabe: renovarse o morir.


Un curso sobre cómo ser tu propio Community Manager para tu comercio. Un curso para aplicar el marketing digital en la pyme. O quizás un curso de edición de imágenes y vídeos para crear tus propios contenidos digitales para tu web.

Pero por otro lado, está la movitacion. Y en este aspecto, los formadores juegan un papel muy importante y prioritario para que puedas alcanzar tus objetivos y no abandonar el rumbo hacia el exito que te has marcado.


Son muchos formadores y comerciales de formación los que aparecen con argumentos y discursos que venden formación con un sólo beneficiado:

ÉL MISMO o la formadora a la que pertenecen.

El problema está en que muchos alumnos y muchas empresas ‘pican’ y contratan a estos «formadores y formaciones»

A lo largo de este post, te daremos las claves para desenmascarar a estos vendedores de humo e ilusionistas que en realidad se vuelven espejismos a media que pasan las jornadas de formación.

Ilusionista vs formador


El formador posee unos conocimientos profundos y actualizados sobre la materia que va a compartir. Cuando ese curso finalice, el alumno tiene asegurado y garantizado que sabrá más del tema que cuando comenzó dicha formación.

El ilusionista habla demasiado y de muchos temas. Su mensaje no queda claro. Su discurso viene dado por algún contenido de poca envergadura y que se rodea de una retahíla de chistes, vivencias personales o anécdotas que envuelven al alumno.

El formador tiene un objetivo: guiar a su alumno en su proceso de mejora, que su alumno adquiera e interiorice aquellos conocimientos que ha venido a aprender y resolver los problemas que durante el aprendizaje puedan surgir.
En lo que respecta a la formación de adultos, trabajadores y desempleados, su objetivo general debe ser Mejorar la preparación de sus alumnos de manera clara, real y que dicha mejora sea medible y cuantificable respecto a aumento y mejora de los conocimientos previos a la formación, por parte del alumno .

El ilusionista busca el asombro y la ovación de su éxito personal . La euforia colectiva. Busca la conexión y con el alumno y la admiración de éste a través de las emociones.Vende SU historia para que el alumno tome ejemplo de él. Pero en realidad el éxito de sus procesos en la empresa no están demostrados y seguramente para tí no sirvan absolutamente para nada. No son conocimientos fundamentados ni con ninguna base teórica real. Son como los vendedores ambulantes de ungüentos o los predicadores de las películas que muestran los milagros de su dios.

El formador ha estudiado y reciclado sus conocimientos, ha puesto en práctica sus conocimientos dentro del mercado laboral y comparte experiencias que funcionan. Y el propio alumno comprueba que semana tras semana mejora en un ámbito si va aplicando y poniendo en práctica los conocimientos o capacidades adquiridos.

El ilusionista no busca aportar unos conocimientos concretos o unos contenidos teóricos basados en modelos de actuación o paradigmas. Su sabiduria se basa en las frases hechas. Los eslogan y las «buenas palabras». Ganarse el aplauso fácil.

TODO ES POSIBLE porque yo lo he logrado.

El formador apuesta por el esfuerzo y la constancia de manera amena. Su forma de transmitir el conocimiento está muy influenciada por el saber motivar a los alumnos y al mismo tiempo mantener y exisgir una disciplina, esfuerzo y compromiso con la tarea por parte de sus aprendices.

En resumen, existen múltiples «personajes» que proclaman gurús de los temas de moda (Redes Sociales, Big Data, Comercio electrónico, etc) o auténticos catedráticos en diversas disciplinas y conocimientos que muestran su medalla de oro como dogma de fe, ya que ellos han triunfado con su sistema y sus procesos. Sin embargo, a medida que pasan los dias de la formación, sus alumnos continuan sin adquirir conocimientos que puedan trasladar a sus perfiles profesionales o negocios.

En GEDIX FORMACIÓN podemos garantizar a nuestros alumnos y a nuestras empresas clientes, que tanto nuestras acciones formativas, como nuestros formadores se encuentran entre los mejores. Manteniéndose actualizados y siendo profesionales en activo dentro del mercado laboral y del sector en el que forman al alumnado. Podemos presumir que contamos con formadores con los mejores currículos contrastables, tanto a nivel pedagógico como profesional,

Acerca de Vanesa Pizarro. Directora de Coordinación Pedagógica

Directora de Coordinación Pedagógica
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